Un amigo mío, profesor de latín, ha puesto en marcha este curso un curioso proyecto. En su asignatura de lengua latina ha eliminado, de manera consciente y sistemática, cualquier referencia a caso, desinencia, conjugación o declinación. Según él, ha conseguido un 78% de aprobados en pruebas lingüísticas y de traducción.
¿Enseñamos la lengua española de un modo excesivamente normativo, poniendo especial énfasis en cuestiones ortográficas, semánticas y sintácticas? ¿Hay demasiado gramaticalismo en nuestras aulas de lengua española? Y si nos referimos a la formación del profesor de español ¿Cambiarían las respuestas a las preguntas anteriores?
